martes, 12 de junio de 2012

Rumbo 42


Ya no quiero vender por tres monedas mi amor
Ya no quiero apostar ansioso
mi vida en las noches

¿Por qué huyo de la soledad cuando más la necesito?
Si al amanecer me devora como un manjar
Con el sol todo me olvido
y vivo como un reloj
sin preguntas ni dolor

Porque huyo de la soledad
siento que te necesito acá…
Y no venís…
La calle conspira
contra mi tranquilidad.