Ya
no quiero vender por tres monedas mi amor
Ya
no quiero apostar ansioso
mi
vida en las noches
¿Por
qué huyo de la soledad cuando más la necesito?
Si
al amanecer me devora como un manjar
Con
el sol todo me olvido
y vivo como un reloj
sin preguntas ni dolor
sin preguntas ni dolor
Porque
huyo de la soledad
siento
que te necesito acá…
Y
no venís…
La
calle conspira
contra
mi tranquilidad.